Chile es considerado una isla fitosanitaria, pues cuenta con barreras naturales como el desierto de Atacama, la Cordillera de Los Andes, el Océano pacifico y la Antártica, que protegen la agricultura nacional de pestes y enfermedades externas. El país cuenta con casi 15.000 hectáreas de ciruelas para deshidratado plantadas, que se producen en la zona central del país, con uno de los pocos climas mediterráneos del mundo y con condiciones geográficas, climáticas y de suelo únicas, que le imprimen cualidades y ventajas de color, aroma y sabor para este producto.
Chile tiene más de 70 años de tradición en producción de ciruelas deshidratadas, hoy es el exportador N°1 de ciruelas deshidratadas del mundo con envíos a más de 70 países en los cinco continentes y cuenta con los más altos estándares de calidad en procesos de huerto y planta requeridos a nivel mundial.
