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Chile Prunes

SITUACIÓN CLIMÁTICA Y SU IMPACTO EN LA PRODUCCIÓN DE FRUTOS SECOS Y DESHIDRATADOS PARA TEMPORADA 2015-2016 / agosto / 2015

  • agosto / 2015

La industria frutícola, muy ligada a la condición climática, estaba viviendo una situación delicada hasta antes de las lluvias registradas este fin de semana. Hasta el mes de julio los registros indicaban un déficit en las precipitaciones en torno al 70% en la zona más afectada (Valparaíso y O’Higgins), sin embargo, tal como lo señaló el Ministro Carlos Furche, las precipitaciones de los últimos días permitieron recargar las napas subterráneas y las estructuras de acumulación de agua, y adicionalmente la cantidad de nieve acumulada en algunas regiones, fue el doble o triple del agua caída, por lo que es esperable que durante la primavera cuando comiencen los deshielos, el porcentaje respecto de la capacidad de los embalses mejore significativamente.

Las últimas precipitaciones en la zona central han ayudado bastante a disminuir la escasez hídrica, aunque la situación sigue siendo deficitaria principalmente entre las regiones de Coquimbo y O´Higgins. En esta zona, el déficit luego del último sistema frontal se redujo a un 20% respecto a un año normal. No obstante, todavía existen zonas donde la disponibilidad de agua es limitada, lo que de todas formas podría afectar la producción ciruelas deshidratadas que se cultivan en estas regiones donde la superficie alcanza casi 12 mil hectareas. “El déficit hídrico se ha mantenido por años y hay creciente preocupación e incertidumbre en el sector. Pareciera que la situación se mantendrá en la zona central, lo cual puede impactar la producción de ciruelos en los próximos meses”, explica Andrés Rodríguez, Vicepresidente Ejecutivo de Chile Prunes.

“La prolongación del déficit hídrico y la sequía durante los últimos años, ha generado preocupación e incertidumbre en el sector, lo que ha motivado incluso inversiones para afrontar de mejor manera esta situación. Por esta razón las lluvias ocurridas durante los meses de julio y agosto nos permiten tener una visión más alentadora para la temporada que se avecina”, explica Andrés Rodríguez, Vicepresidente Ejecutivo de Chile Prunes.

Las actuales proyecciones climáticas indican que las temperaturas mínimas estarán sobre lo normal en los próximos meses, lo que reduce el riesgo de heladas, pero no se descarta que éstas puedan ocurrir. En el caso de las temperaturas máximas se espera que estas sean más altas de lo normal lo que podría ocasionar problemas en la floración, junto con una aparición más temprana de plagas y una aceleración de los procesos fenológicos. A causa del incremento de las temperaturas se podría ocasionar un adelanto y concentración de las cosechas, situación que de no ser prevista a tiempo podría ocasionar un aumento en el porcentaje de caídas en el caso del ciruelo para deshidratado.

Tal como se mencionaba anteriormente uno de los efectos esperados, es un adelanto en las fechas de aparición de plagas debido al aumento de las temperaturas que se pronostica para los próximos meses, lo que obliga a realizar monitoreo de plagas en los huertos y ajustes a los programas fitosanitarios para mantener protegidos a los cultivos. Una situación similar ocurre con las enfermedades, las que podrían incrementarse debido al retraso de las precipitaciones, coincidiendo con periodos fenológicos sensibles como es la floración (Septiembre), lo que genera un aumento de la humedad y podría favorece la aparición de enfermedades como Monilia.